Todas las tarjetas de crédito ofrecen un periodo de carencia (que varía según las tarjetas), que es el periodo que transcurre entre el momento que realizas el pago y la fecha del cargo en el banco durante el que no pagas intereses. En caso de que pagues la totalidad balance cada mes, tus tarjetas de crédito no te supondrán ningún coste extra, y podrás retrasar el pago de tus compras durante unas semanas. Si inviertes ese dinero durante esas semanas, podrás ahorrar dinero comprando mediante tarjetas de crédito.
Además, algunas tarjetas de crédito ofrecen ventajas añadidas, tales como la acumulación de puntos canjeables por compras, o descuentos en comercios asociados. Por tanto, si sueles realizar compras en los comercios asociados a éste tipo de tarjetas de crédito, podrás ahorrarte dinero utilizándolas.
Sólo en estos casos las tarjetas de crédito podrán ayudarte a ahorrar dinero. Si necesitas un crédito a pagar a largo plazo, probablemente las tarjetas de crédito no sean el mejor vehículo, ya que cobran un interés más alto que los préstamos personales.